Labneh o queso de yogur

#Huevos y quesos 16 septiembre 2019



Deseando estaba dar forma y textura a esta receta!


El labneh es un queso de yogur que se presupone su origen en Oriente Medio, donde lo usan tanto para los desayunos como para las comidas principales.


Parte de la base del yogur, mucho mejor casero, hecho de leche de vaca, cabra u oveja. En este caso es de leche de vaca, que es la que le da la textura que me gusta, el yogur de leche de cabra lo deja un poquito más graso y consistente, pero ya os digo, lo podéis hacer al gusto.


Su presentación o acompañamiento puede ser tan variable como la imaginación nos permita. Además, dependiendo de la textura que le queramos dar, podemos hacer desde un queso muuuy cremoso para untar o usar en postres, hasta convertirlo en bolitas aderezadas al gusto para aperitivos o ensaladas. Todo depende de lo que necesites en cada momento o con qué quieras sorprender, porque eso si, te aseguro que esta receta sorprende tanto o igual por su sabor que por la facilidad en que podemos hacer un queso casero sin ser muy conocedores del tema.


Esta técnica me la enseñó mi jefa de ventas, y no sabéis el provecho que saco de los yogures caseros que hago...


Os dejo primero el enlace para que accedais a la entrada sobre yogures caseros que escribí hace un tiempo, para que podáis hacerlo y una vez hecho, podáis proceder con el queso, en el post tenéis todos los trucos para hacerlo:


https://thermomix-murcia.es/kika-fernandez/general/yogur-natural-casero/


No pongáis azúcar al yogur para hacer el queso ;)


Ingredientes:


-500 gr de yogur casero


-1 pellizco de sal


-Aceite de oliva 


-1 cucharadita de especias al gusto (yo usé hierbas provenzales)


Accesorios:


-2 gasas de farmacia (las de los bebés) o tela especial para hacer queso, son telas semitupidas que permiten la filtración de líquidos.


Preparación:


-Colocar las gasas extendidas sobre el recipiente varoma y este sobre un bol amplio, verter el yogur despacio sobre las gasas, preferiblemente poco a poco ayudándoos con un cucharón, por ejemplo.




Tapar el recipiente con un paño limpio para que no se reseque la superficie del queso y guardar en la nevera mientras se filtra si la temperatura de la cocina es más bien cálida.


Simplemente hay que dejar filtrar el yogur hasta obtener la consistencia deseada, esto puede hacerse entre 6 y 8 horas para un queso cremoso o 12-14 horas para un queso más firme. El de la imagen estuvo aproximadamente 8 horas. Si la espera no se os hace eterna para ver el resultado y tenéis paciencia, obtendréis un queso consistente que podéis formar en bolitas, aderezar con hierbas y conservar en un bote cubierto con aceite de oliva, ponerle unos dientes de ajo, una guindilla, ramitas de romero... lo que queráis para obtener un queso en aceite aromatizado al gusto.




Sobre la gasa quedará la parte grasa, el queso. Y lo que irá cayendo al bol es el suero, que además, tiene muchas propiedades y puede usarse para hacer bizcochos o pan, por ejemplo. En este caso hice pan, os pondré la receta ;)




Conservarlo en la nevera pero tened en cuenta que al ser taaaan natural, solo durará unos poquitos días, 3 o 4 aproximadamente. Cubierto de aceite, dos semanas.


Fijaos en la imagen: se aprecia la cremosidad que tiene...



Si lo conserváis en tarros herméticos, cubridlos bien de aceite que no se estropee.




Contadme que tal os parece esta receta y qué versión os gusta más.